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investigación sobre implantes dentales

investigación sobre implantes dentales

investigación sobre implantes dentales

BioHorizons ha apoyado muchos estudios a lo largo de los años para orientar el desarrollo de implantes y prótesis. El método científico se siguió utilizando una amplia variedad de modelos, como los de laboratorio, animales y humanos. Entre estos modelos, se evaluó el rendimiento del implante en condiciones diferentes, con especial énfasis en el análisis de carga, incluida la carga inmediata no funcional y funcional, así como la carga temprana y retardada.

investigación sobre implantes dentales

implantes dentales

Strong JT, Misch CE, Bidez MW, Nalluri P


RESUMEN
En un implante dental radicular, la superficie de rosca funcional se define como el área capaz de disipar cargas de compresión y tracción (no de cizallamiento) en el hueso y proporcionar estabilidad inicial tras la colocación del implante. El área de superficie funcional determina la porción de la superficie del implante que proporciona el contacto inicial de los osteoblastos con la superficie del implante. En conjunto, la superficie funcional y la densidad del hueso huésped determinan la distribución biomecánica de la carga del implante. Esta investigación, que se basa en modelos matemáticos y se valida mediante modelos informáticos, determinó la superficie funcional para tres formas de rosca que se encuentran en los diseños de implantes dentales: la rosca en V, el de contrafuerte inversa y la cuadrada. Los resultados de esta investigación demuestran que se puede obtener una superficie funcional sustancialmente mayor en una rosca cuadrada, y que el área de la superficie aumenta al variar los parámetros geométricos de forma de rosca, como el paso y la profundidad de la rosca.

© Compend Contin Educ Dent. 1998;19(edición especial):4-9.

Boggan RS, Strong JT, Misch CE, Bidez MW


RESUMEN
La fractura de componentes y el aflojamiento de los tornillos son inquietudes frecuentes relacionadas con los implantes dentales contemporáneos. En esta investigación de laboratorio, se examinó la influencia de factores de diseño como el diámetro de la plataforma y la altura del hexágono sobre la resistencia mecánica y la calidad del ajuste de la interfaz implante-pilar. Se realizaron pruebas de flexión estática y de compresión en implantes de 4 y 5 mm de diámetro basados en la densidad ósea. También se realizó una evaluación con SEM de la interfaz implante-pilar para valorar la calidad del ajuste entre los componentes acoplados. El implante de 5 mm de diámetro era más resistente en condiciones estáticas y de fatiga que los implantes de 4 mm de diámetro. Una comparación de los resultados realizada en la literatura publicada indicó que ambos implantes eran iguales o superiores a las conexiones protésicas alternativas en una configuración de prueba idéntica. Los resultados de las pruebas mostraron la validez de los implantes de diámetro ancho para reducir la probabilidad de fractura de los componentes en los sistemas de implantes dentales contemporáneos.

© J Prosthet Dent. Octubre de 1999;82(4):436-440.

Allum SR, Tomlinson RA, Joshi R


RESUMEN

Objetivos:
Aunque se ha recomendado que el uso de implantes de pequeño diámetro (≤3,5 mm) se realice con precaución debido al mayor riesgo de fracturas por fatiga en condiciones de carga clínica, actualmente se ofrecen en el mercado diversos diseños de implantes con diámetros de <3 mm para reconstrucciones, incluidas las restauraciones fijas. No se han notificado estudios de laboratorio ni ensayos clínicos aleatorizados controlados que demuestren la eficacia clínica de los diseños de implantes con diámetros pequeños. El objetivo de este estudio de laboratorio fue proporcionar datos comparativos sobre el rendimiento mecánico de una serie de implantes de diámetro estrecho comercializados.

Materiales y métodos:
Los implantes de diversos diseños se investigaron en función de una configuración de prueba normalizada similar a la recomendada para las pruebas de laboratorio normalizadas por la ISO. Los conjuntos de implantes se montaron en bloques acrílicos que soportan coronas fundidas de laboratorio y se sometieron a una carga fuera del eje de 30° en un tensiómetro LRX. Los datos de salida continua se recopilaron con el software Nexygen.

Resultados:
Las curvas de carga/desplazamiento demostraron una buena agrupación de muestras para cada diseño con deformación elástica hasta un punto de fracaso que se aproximaba al valor máximo de carga para cada muestra. Las cargas máximas para los implantes de Straumann (control) fueron de 989 N (±107 N) en el caso del diseño RN de 4,1 mm, y de 619 N (±50 N) en el caso del implante RN de 3,3 mm (un implante conocido por presentar el riesgo de fractura durante el uso clínico). Los valores de los miniimplantes fueron 261 N (±31 N) en el caso del implante HiTec de 2,4 mm, 237 N (±37 N) en el caso del mini Osteocare de 2,8 mm y 147 N (±25 N) en el caso del diseño mini Osteocare. También se probaron otros diseños de implantes. Conclusiones:
Los diámetros de los implantes comercializados probados demostraron un gran impacto en su capacidad para soportar la carga, ya que los de menos de 3 mm de diámetro dieron resultados que estaban significativamente por debajo de un valor que representa un riesgo de fractura en la práctica clínica. Por lo tanto, los resultados respaldan la toma de precauciones al considerar el uso de implantes de diámetro de ≤3 mm. Se recomienda realizar pruebas de fatiga estandarizadas para todos los implantes comercializados.

Citas destacadas:

  • Se han informado fracturas tras el uso clínico de diseños de implantes bien documentados. (Adell et al. 1981; Morgan et al. 1993; Rangert et al. 1995; Eckert et al. 2000)
  • Una revisión sistemática reciente informó que las fracturas de implantes constituyen entre el 5 % y el 20 % de todos los implantes perdidos durante su funcionamiento. (Ber glundh et al. 2002)
  • Varios trabajadores han destacado previamente el riesgo de fractura por fatiga en el caso de los implantes de menor diámetro, sobre todo en zonas de alta carga. (Rangert et al. 1995; Polizzi et al. 1999; Ronouard y Rangert 1999; Eckert et al. 2000; Zinsli et al. 2004)

© Clin. Oral Impl. Res. Mayo de 2008;19(6):553-559.

animales

Novaes AB, Souza SLS, de Oliveria PT y Souza AMMS

 

Objetivo:
Los diferentes sistemas de implantes disponibles en la actualidad presentan varios tipos de tratamientos superficiales con el objetivo de mejorar el contacto hueso-implante. En este estudio, se compararon 4 tipos diferentes de superficies del implante.

Materiales y métodos:
Los premolares mandibulares primero, segundo, tercero y cuarto se extrajeron de 5 perros machos mestizos jóvenes. Noventa días después de la extracción, se colocaron 4 implantes de tipo tornillo de 3,75 mm de diámetro y 10 mm de longitud (Paragon) con diferentes tratamientos superficiales en hemiarcos mandibulares. Los perros recibieron 2 implantes de cada uno de los siguientes tratamientos superficiales: liso (mecanizado), pulverizador de plasma de titanio (TPS), recubrimiento de hidroxiapitita (HA) y granallado con partículas solubles (SBM).

Los implantes se mantuvieron sin cargar durante 90 días. Transcurrido este periodo, se sacrificó a los animales y se extrajeron las hemimandíbulas y se procesaron histológicamente para obtener cortes no descalcificados. Se realizaron 2 cortes longitudinales para cada implante y se analizaron bajo microscopía óptica, acoplados a un sistema computarizado para histomorfometría.

Resultados:
Se obtuvieron las siguientes medias para el porcentaje de contacto hueso-implante: mecanizado = 41,7 %, TPS = 48,9 %, HA = 57,9 % y SBM = 68,5 %.

Discusión:
Las medias de todos los tratamientos que añadieron rugosidad a la superficie del implante fueron numéricamente superiores a la media encontrada para la superficie mecanizada. Sin embargo, esta diferencia solo fue estadísticamente significativa entre los grupos SBM y mecanizados (prueba de Tukey, P <0,05).

Conclusiones:
La superficie tratada con SBM proporcionó un mayor contacto hueso-implante que una superficie mecanizada después de 90 días sin carga en este modelo.

© Int J Oral and Maxillofac Implants 2002;17:377-383 Nota: SBM (granallado con partículas solubles medianas) es equivalente al tratamiento superficial RBT (texturizado reabsorbible a presión). Ambos tratamientos de superficie son realizados por Bio-Coat en Southfield, Michigan.

Jennifer Steigenga, Khalaf Al-Shammari, Carl Misch, Francisco H Nociti Jr y Hom-Lay Wang

 

Antecedentes:
Se ha propuesto que la geometría de la rosca del implante dental es un factor potencial que afecta a la estabilidad del implante y al porcentaje de osteointegración. Por lo tanto, el objetivo de este estudio prospectivo, aleatorizado y de grupos paralelos fue evaluar los efectos del diseño de la rosca del implante dental sobre la calidad y el porcentaje de osteointegración y resistencia a la torsión inversa en la tibia de conejos.

Métodos:
Se colocaron 72 implantes de titanio comercialmente puro, hechos a medida y con forma de tornillo (3,25 mm de diámetro x 7 mm de longitud) en las tibias de 12 conejos blancos de Nueva Zelanda. Cada tibia recibió 3 implantes de distintas formas de rosca: uno la de forma de V, otro la de contrafuerte inversa y otro la de diseño de rosca cuadrada.

Los conejos fueron sacrificados tras un período de cicatrización sin incidencias de 12 semanas. Los implantes de la tibia derecha se sometieron a evaluaciones histológicas e histomorfométricas del contacto hueso-implante (BIC) y de la densidad radiográfica del hueso circundante, mientras que los implantes de la tibia izquierda se usaron para pruebas de torsión inversa. Las diferencias entre los 3 diseños de rosca se examinaron con el análisis de la varianza (ANOVA).

Resultados:
Los datos mostraron que los implantes con diseño de rosca cuadrada tenían significativamente más BIC y mayores mediciones de torsión inversa en comparación con los diseños de rosca en V y de contrafuerte inversa; por otra parte, no se encontraron diferencias en las evaluaciones radiográficas de la densidad ósea.

Conclusión:
Estos resultados indican que el diseño de rosca cuadrada puede ser más eficaz para su uso en sistemas de implantes dentales endoóseos.

 

© J Periodontol 2004;75:1233-1241

Ghanavati F, Shayegh SS, Rahimi H, Sharifi D, Ghanavati F, Khalesseh N, Eslami B

 

RESUMEN
Antecedentes:
La carga inmediata de implantes dentales se ha empleado como método para reducir el tiempo de tratamiento con implantes sin comprometer su pronóstico. En esta investigación, se realizó una evaluación histológica de los efectos del tiempo de carga sobre la cantidad de contacto hueso-implante y la formación de hueso alrededor de los implantes dentales. Métodos:
Tres meses antes de la implantación, se extrajeron los dientes premolares inferiores de 15 perros. Se colocaron 3 o 4 implantes dentales en los sitios de extracción cicatrizados de cada perro (N = 48). Después de separar a los perros en tres grupos, los implantes se cargaron 48 horas o 1 semana después con coronas metálicas o acrílicas prefabricadas o se dejaron sin cargar hasta el momento del sacrificio. Tres meses después de la colocación del implante, se sacrificó a los animales y se investigaron las muestras para definir la cantidad de contacto hueso-implante, el porcentaje de hueso laminar y fibroso y la inflamación local del hueso recién formado. Resultados:
No se hallaron diferencias significativas en los criterios observados en los tres grupos (P >0,05); sin embargo, el grupo sin carga presentó el mayor grado de contacto hueso-implante, mientras que el grupo con carga 48 horas después de la inserción del implante primario presentó el menor grado. El tipo de prótesis no tuvo un efecto significativo en la tasa de éxito del implante (P >0,05). El porcentaje de hueso laminar y fibroso del hueso recién formado tampoco difirió en los 3 grupos (P >0,05). En este estudio, fracasó un implante de cada grupo. Conclusión:
El tiempo de carga no parece afectar de forma significa al grado de osteointegración y contacto hueso-implante ni a la composición del hueso recién formado alrededor de los implantes dentales. © J Periodontol. 2006;77(10)1701-1707.

Bumgardner JD, Boring JG, Cooper RC, Cheng G, Givaruangsawat S Gilbert JA, Misch CM y Steflik DE


Mediante modelos matemáticos e in vitro, se ha demostrado que un nuevo diseño de implante dental de rosca cuadrada aumenta el área de superficie funcional y mejora los perfiles de carga en el hueso contiguo. El objetivo de esta investigación fue evaluar la respuesta histológica del hueso a la carga en un modelo canino. Se colocaron implantes en las mandíbulas de perros beagle tras un edentulismo posterior parcial inducido.

Tres meses después de la implantación, los animales recibieron prótesis parciales fijas independientes y se les realizó un seguimiento durante otros 6 meses. El análisis histológico reveló que cada implante estaba osteointegrado con un porcentaje medio de longitud de contacto óseo del 53,7 %.

Una observación interesante fue que se halló una formación mayor de hueso en la cara inferior de la rosca cuadrada y la formación de puentes laminares concéntricos entre las roscas adyacentes. Estas observaciones sugieren un efecto beneficioso de la geometría de rosca cuadrada en la remodelación ósea y una formación más rápida de hueso laminar más resistente.

© Implant Dent 2000;9:252-260

Piattelli M, Scarano A, Paolantonio M, Iszzi G, Petrone G y Piattelli A


El objetivo del presente estudio fue comparar la respuesta del hueso a una superficie mecanizada y a una superficie granallada con partículas de hidroxiapatita (HA) y material reabsorbible a presión (RBT). En este estudio, se utilizaron implantes roscados mecanizados y RBT, de grado 3, comercialmente puros, de titanio, con forma de tornillo.

Se utilizaron 24 conejos de Nueva Zelanda machos adultos blancos. Los implantes se colocaron en la articulación femoral de la rodilla siguiendo la técnica descrita previamente. Cada conejo recibió 2 implantes, uno de prueba (RBT) y uno de control (mecanizado). Se colocaron un total de 48 implantes (24 de control y 24 de prueba). A los conejos se les administró inyecciones intramusculares de anestesia de fluanisona (0,7 mg/kg de peso corporal) y diazepam (1,5 mg/kg de peso corporal), y anestesia local utilizando 1 ml de solución de lidocaína/adrenalina al 2 %.

Dos conejos murieron en el posoperatorio. Cuatro animales fueron sacrificados con una sobredosis de pentobarbital intravenoso después de 1, 2, 3 y 4 semanas; 6 conejos fueron sacrificados después de 8 semanas. Se recuperó un total de 44 implantes. Las muestras se procesaron con el sistema automatizado Precise 1 para obtener secciones finas esmeriladas. Se obtuvieron un total de 3 portaobjetos por cada implante.

Los portaobjetos se tiñeron con fucsina ácida y básica y azul de toluidina. Los portaobjetos se observaron con iluminación transmitida normal en un microscopio Leitz Laborlux y se realizó un análisis histomorfométrico. Con los implantes mecanizados, se pudo observar la presencia de trabéculas óseas cerca de la superficie del implante usando un aumento bajo. Con un mayor aumento, se observaron muchos osteoblastos activamente secretores de fosfatasa alcalina positiva (ALP+). En muchas zonas, había una matriz aún no mineralizada.

Al cabo de 4 a 8 semanas, aparecía hueso maduro en contacto directo con la superficie del implante, pero en muchas zonas se interponía una matriz osteoide aún no mineralizada entre el hueso mineralizado y la superficie del implante. En los implantes RBT, había muchos osteoblastos ALP+ presentes y en contacto directo con la superficie del implante. En otras zonas del perímetro del implante fue posible observar la formación de una matriz osteoide directamente sobre la superficie del implante. Es necesario recalcar que estos resultados se han obtenido en una situación pasiva, sin carga.

© J Oral Implantol 2002;28:2-8

seres humanos

Misch CE, Dietsh-Misch F, Hoar J, Beck G, Hazen R, Misch CM


RESUMEN
En este informe, se presentan los datos de un estudio prospectivo de un sistema de implantes basado en la calidad ósea. La supervivencia quirúrgica de 975 implantes fue del 99,4 %, con una supervivencia del 100 % en el hueso D4. Se identificaron 3 fases críticas de pérdida ósea: remodelación ósea de la fase I a la fase II de la cirugía; fase II de la recuperación a la entrega de la prótesis (periodo de transición); y entrega de la prótesis hasta el primer año de carga (pérdida ósea prematura en la fase de carga). La remodelación ósea crestal no recuperada de la fase I a la fase II dio lugar a una pérdida ósea vertical media de 0,021 mm a 0,36 mm (DE = 0,90 mm), dependiendo de si el implante quedó expuesto en la cavidad oral durante la cicatrización ósea. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los 4 diseños de implante, el diámetro del implante, la densidad ósea o la localización. La pérdida ósea vertical media de la fase II desde la exposición hasta la colocación de la prótesis osciló entre 0,12 mm y 0,20 mm. Se realizó la restauración en 103 pacientes consecutivos, con 360 implantes y 105 prótesis en funcionamiento durante un periodo de 12 a 26 meses. No se produjo ningún fallo prematuro del implante en carga. La pérdida ósea prematura media en carga fue de 0,29 mm (DE = 0,99 mm). En los informes clínicos anteriores, se indica que la mayoría de los fallos o las pérdidas óseas crestales se producen en el primer año de carga. En este estudio, se sugiere que el diseño de implantes dentales basado en la calidad ósea minimiza el fracaso global y la pérdida ósea crestal, independientemente de la densidad ósea.

© J Oral Implantol. 1999;25(3):185-197.

Misch CE, Misch-Dietsh F, Silc J, Barboza E, Cianciola EJ, Kazor C


RESUMEN
Antecedentes: El objetivo de este estudio de casos clínicos fue evaluar la supervivencia de los implantes unitarios posteriores y las condiciones a largo plazo de los dientes adyacentes.

Métodos: Se analizó una evaluación retrospectiva de 1162 pacientes consecutivos con un único diente posterior ausente tratados con 1377 implantes hexagonales externos que soportaban 1365 restauraciones rodeadas de dientes naturales durante un periodo de 1 a 10 años en 4 consultorios privados. Se recogieron los datos de supervivencia de los implantes en relación con la cicatrización en la fase I a la fase II, de la fase II a la colocación de la prótesis y de la colocación de la prótesis hasta los 10 años de seguimiento. Se evaluaron las condiciones a largo plazo de los dientes adyacentes, incluida caries, tratamiento de endodoncia (endodoncia [RCT]) o extracción durante el periodo de seguimiento.

Resultados: De los 1377 implantes insertados, hubo 11 fracasos quirúrgicos desde la fase I a la fase II de cicatrización. Hubo un fracaso desde la fase II de cicatrización hasta la colocación de la prótesis. Hubo dos fallos en la fase protésica. La tasa de éxito quirúrgico fue del 99,2 %, mientras que la tasa de supervivencia global fue del 98,9 % en una media de 61 meses de seguimiento (rango: 12 a 125 meses). Durante el estudio, se realizó el seguimiento de un total de 2589 dientes adyacentes. Además, en este periodo, no se perdió ningún diente natural adyacente. Se presentaron caries interproximales en 129 dientes adyacentes (5 %), y 9 dientes adyacentes requirieron RCT (0,4 %) como resultado de las caries o la restauración.

Conclusiones: El uso de implantes unitarios como sustitutos de dientes posteriores ausentes es un tratamiento viable a largo plazo. Las complicaciones de los dientes naturales adyacentes son mínimas hasta 10 años después de la inserción del implante.

© J Periodontol. Diciembre de 2008;79(12):2378-2382.

Kline R, Hoar JE, Beck GH, Hazen R, Resnik RR &; Crawford EA

 

En este artículo, se presentan los resultados a 5 años de un ensayo clínico multicéntrico, prospectivo y supervisado de forma independiente sobre un diseño de implante basado en la calidad ósea. En 6 centros de estudio, se colocaron 495 implantes en 151 casos con un periodo medio de seguimiento de 1,6 años (rango de 1,0 a 3,6 años), tras la entrega de la prótesis.

 

La mayoría de los implantes colocados eran implantes D2 o D3, para soportar prótesis parciales fijas o sobredentaduras implantosoportadas. Al seguir los criterios de éxito estrictos, se produjeron 3 fallos del implante, lo que dio lugar a una tasa de éxito acumulada del 99,5 % según el análisis de supervivencia de Kaplan-Meier.

 

Mediante el análisis radiográfico, se reveló una pérdida ósea media de 0,06 mm al año y una ganancia ósea de 0,04 mm a los 2 años tras la carga de la prótesis. No hubo diferencias estadísticas en los resultados por centro, tipo de implante, densidad ósea, zona de la boca o tipo de prótesis. Los resultados de este estudio de 5 años de duración revelaron una elevada tasa de éxito y una pérdida ósea limitada en todas las zonas de la boca, independientemente de la calidad del hueso.

 

© Implant Dent 2002;11:224-234

Reddy MS, O'Neal SJ, Haigh S, Aponte-Wesson R, Geurs NC

 

Objetivo:
El objetivo de este estudio fue determinar los cambios en las papilas interdentales, la pérdida ósea alveolar, la estética y el éxito de cicatrización inicial cuando se cargan implantes inmediatos de una pieza de diámetro estrecho en sitios con espaciado limitado entre dientes.

 

Materiales y métodos:
Se colocaron 31 implantes en 17 sujetos. En cada visita clínica, se realizaron fotografías digitales para evaluar la cicatrización de los tejidos blandos. El relleno del tejido blando interproximal de la cavidad se examinó con un índice de Jemt modificado. Se realizaron radiografías estandarizadas al inicio (colocación del implante) y durante la cicatrización provisional (6 y 12 meses después de la intervención). La altura ósea radiográfica se midió a partir de un punto de referencia consistente en el implante. Se utilizó una prueba t unilateral para determinar las diferencias estadísticas en la altura ósea.

 

Resultados:
Un implante presentó movilidad clínica y se retiró, lo cual produjo una tasa de supervivencia global del 96,7 %. La altura ósea media el día de la colocación y restauración fue de 2,33 ± 0,73 mm, por encima de la primera rosca. La altura ósea media a los 6 y 12 meses después de la restauración fue de 1,75 ± 0,78 y 1,63 ± 0,81 mm respectivamente. Hubo una pérdida estadísticamente significativa de soporte óseo durante los 6 meses iniciales (0,58 mm; p <0,01) sin progresión significativa posterior (0,12 mm; NS). Se encontró un relleno completo de las papilas en el 92 % de los sitios laterales maxilares y en el 60 % de los sitios incisivos mandibulares.

 

Discusión y conclusión:
El uso de implantes de una pieza de diámetro estrecho y carga inmediata parece ser un tratamiento protésico eficaz para áreas con espacio limitado.

 

© Int J Oral Maxillofac Implants. Marzo-abril de 2008;23(2):281-288

George E Romanos, Tiziano Testori, Marco Degidi y Adriano Piattelli

 

Antecedentes:
El concepto de tratamiento de carga inmediata se puede utilizar con éxito en la implantología. Las células óseas migran a la superficie del implante y establecen un anclaje estable en la superficie de titanio. Cuando los implantes se cargan inmediatamente después de la cirugía, hay una alta tasa de éxito a largo plazo de la reconstrucción respaldada por implantes.

 

En función de las observaciones histológicas de diferentes estudios con animales, la interfaz de los implantes cargados de inmediato puede tener un contacto hueso-implante directo sin formación de tejido fibroso. La formación de hueso maduro depende del periodo de carga. El objetivo de este estudio fue brindar un análisis histológico de implantes recuperados y clínicamente estables mediante carga inmediata con diferentes diseños y superficies de implantes. Se presentó una demostración objetiva de la interfaz hueso-implante para los sistemas de implante utilizados.

 

Métodos:
Un total de 29 implantes (N. de BioHorizons = 6) con diferentes diseños y superficies de implantes se recuperaron de pacientes tratados con implantes usando un protocolo de carga inmediata y restauraciones inmediatas fijas colocadas el mismo día después de la cirugía. El período de carga fue de 2 a 10 meses. Se examinó histológica e histomorfométricamente la interfaz hueso-implante.

 

Resultados:
Se encontró un alto porcentaje hueso-implante del 66,8 % (±8,9 %) (% de BIC de BioHorizons = 80,6 %) en los implantes recuperados que se examinaron. Se observó cierta reabsorción ósea marginal en la parte crestal de los implantes.

 

Conclusión:
Según la presente evaluación histológica e histomorfométrica de implantes recuperados clínicamente estables, la carga inmediata oclusal puede presentar un alto nivel de contacto hueso-implante en seres humanos.

 

© J Periodontol 2005; 76:1823-1832

Degidi M y Piattelli A

 

Antecedentes:
El objetivo de este estudio fue la evaluación, desde un punto de vista clínico, de implantes sometidos a carga funcional inmediata (IFL) y a carga no funcional inmediata (INFL) en diversas configuraciones anatómicas.

 

Métodos:
En el estudio, participaron 152 pacientes que otorgaron su consentimiento informado. Un total de 646 implantes (N. de BioHorizons = 242). Los implantes se colocaron en 39 mandíbulas totalmente edéntulas, 14 maxilares edéntulas, 23 mandíbulas posteriores edéntulas, 16 mandíbulas anteriores edéntulas, 16 maxilares anteriores edéntulas y 15 maxilares posteriores edéntulas. Se utilizaron 58 implantes para reemplazar los dientes que faltaban. En 65 casos, se realizó una IFL para 422 implantes. La INFL se realizó en 116 casos (224 implantes).

 

Resultados:
En el grupo de IFL 6 de 422 implantes fracasaron (1,4 %) (N. de BioHorizons = 0/0 %); en el grupo INFL 2 de 224 implantes fracasaron (0,9 %) (N. de BioHorizons = 0/0 %). Todos los demás implantes parecieron, a partir de observaciones clínicas y radiológicas, haberse oseointegrado con éxito y tener un funcionamiento óptimo desde la inserción. Todos los fracasos se observaron en los primeros meses después de la carga del implante.

 

Conclusión:
La carga inmediata funcional y no funcional parece ser una técnica que da resultados satisfactorios en casos específicos.

 

© J Periodontol 2003;74:225-241

Degidi M, Iezzi G, Perrotti V, Piattelli A


RESUMEN
Antecedentes: Los hallazgos clínicos, radiográficos e histológicos han demostrado que los implantes cargados de inmediato muestran la presencia de tejidos mineralizados en la interfaz.

Objetivo: El objetivo de este estudio fue comparar un protocolo de carga inmediata con uno de dos etapas utilizando un implante con un diseño de rosca cuadrada.

Materiales y métodos: Ciento cincuenta y cinco pacientes consecutivos (71 varones, 84 mujeres), con edades comprendidas entre 18 y 78 años (media: 54 años) participaron en este estudio. Se colocaron 550 implantes (Maestro; BioHorizons, Birmingham, AL, EE. UU.). En el grupo A se colocaron 264 implantes en 82 pacientes con carga funcional inmediata con contacto oclusal si los pacientes eran completamente edéntulos, o con carga no funcional inmediata sin contacto oclusal si los pacientes eran parcialmente edéntulos. En el grupo B, se colocaron 286 implantes en 73 pacientes con un procedimiento quirúrgico de una o dos etapas. Se realizó un seguimiento de todos los pacientes durante al menos 5 años.

Resultados:En el grupo de implantes cargados de inmediato, 3 implantes fracasaron, todos en sitios mandibulares posteriores, lo cual produjo una tasa de supervivencia global a los 5 años del 98,8 %. En el grupo control, ningún implante fracasó, lo cual produjo una tasa de supervivencia a los 5 años del 100 %. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en las tasas de supervivencia de los implantes en ambos grupos.

Discusión: En nuestra serie, también se observó una tasa de supervivencia de implantes muy alta para los implantes cargados de inmediato. Los tres implantes que fracasaron se recuperaron del mismo paciente, que presentaba una higiene bucal deficiente, tras un periodo de carga de 5 años. Estos datos pueden sugerir que, desde un punto de vista clínico, un período de cicatrización breve es compatible con el desarrollo y mantenimiento durante un período de tiempo más largo (5 años) de tejidos mineralizados en la interfaz con implantes dentales.

Conclusión: Se puede concluir que los períodos de cicatrización más cortos pueden ser muy satisfactorios desde el punto de vista clínico.

© Int J Oral Maxillofac Implants. Enero-febrero de 2011, 26(1): 163-8.

Marco Degidi, Adriano Piattelli, Peter Gehrke, Pietro Felice y Francesco Carinci

 

La carga inmediata es un procedimiento quirúrgico-protésico ampliamente utilizado en el sector de la implantología. A pesar de su uso frecuente, se dispone de pocos datos sobre la tasa de éxito clínico a largo plazo de la carga funcional inmediata (IFL) y la carga no funcional inmediata (INFL) de los implantes. El objetivo de este estudio fue evaluar la supervivencia a largo plazo y la pérdida ósea de restauraciones inmediatas no funcionales de un solo implante en un grupo de pacientes que fueron supervisados durante 5 años.

 

Se incluyeron en este estudio 111 pacientes (41,4 % varones) con una mediana de edad de 40 años. Se colocaron 111 implantes. Todos los implantes se colocaron con una torsión de inserción mínima de 25 Ncm. Se rellenó una restauración provisional con resina acrílica, se recortó, pulió y cementó o se retuvo con tornillos de 1 a 2 horas después. Se evitó el contacto oclusal en las excursiones céntricas y laterales.

 

Después de la colocación provisional de la corona, se realizó una radiografía periapical mediante un dispositivo de soporte Rinn personalizado. Los datos se analizaron mediante algoritmos de Kaplan-Meier y tabla de vida. La estratificación de la supervivencia del implante se realizó para las variables de interés disponibles y las comparaciones se analizaron con una prueba del rango logarítmico.

 

Los parámetros investigados fueron el tiempo de colocación del implante, la calidad del hueso, el lugar del implante, el diámetro, y la longitud del implante y el tipo de mejora de la superficie del implante. Los parámetros de la tasa de éxito global se definieron por una reabsorción ósea de <1,5 mm después del primer año de carga y <0,2 mm a partir de entonces. Durante el período de seguimiento de 5 años, se observó una tasa de supervivencia del 95,5 %. Todos los fracasos se produjeron en los 4 meses siguientes a la carga del implante.

 

Hubo diferencias estadísticamente significativas en cuanto a los sitios de implante cicatrizados y posteriores a la extracción (100 % y 92,5 %, respectivamente, P = 0,05) y el tipo de hueso (D1 frente a D4 produjo un resultado del 100 % y el 95,5 %, respectivamente, P <0,05). No se detectaron diferencias en: (1) el sitio (un 100 % para la mandíbula y un 94,6 % para el maxilar, P = 0,319); (2) el diámetro del implante (tasas de supervivencia del 97,26 % para <4,5 mm de diámetro y del 92,11 % para >4,5 mm de diámetro, P = 0,206); (3) la longitud del implante (tasas de supervivencia del 96,97 % para implantes de >13 mm y del 94,87 % para implantes de <13 mm, P = 0,624); y (4) el tipo de mejora de la superficie del implante (tasas de supervivencia del 94,03 % para 67 casos de superficies granalladas y grabadas con ácido y una tasa de fracasos de 4 de 5, y del 94,12 % para 17 casos de superficies recubiertas con hidroxiapatita [HA] con solo 1 fracaso).

 

La tasa de éxito (definida como una reabsorción ósea de <1,5 mm después del primer año de carga y <0,2 mm a partir de entonces) fue del 97,2 %. La carga inmediata no oclusal de implantes individuales es un procedimiento quirúrgico-protésico fiable con una baja tasa de pérdida de implantes y una baja cantidad de pérdida ósea periimplantaria con el tiempo.

 

© J Oral Implantol 2006;32:43-51

Marco Degidi, Peter Gehrke, Andre Spanel y Adriano Piattelli


Antecedentes:
Se ha reconocido que la temporización rígida tiene un impacto significativo en la respuesta del tejido periimplantario en la carga inmediata del implante, ya que reduce la tensión mecánica ejercida sobre cada implante.

Objetivo:
Un protocolo eficaz para la carga inmediata de varios implantes depende de una fijación e inmovilidad adecuadas de los implantes a fin de evitar el riesgo de micromovimientos en relación con el hueso circundante. El objetivo de este artículo fue evaluar un concepto protésico para una férula rígida acelerada de múltiples implantes para la carga inmediata en el mismo día con restauraciones provisionales reforzadas con metal usando una técnica de soldadura de pilares de implantes temporales con una barra prefabricada de titanio directamente en la cavidad oral (sincristalización).

Materiales y métodos:
Entre junio de 2004 y enero de 2005, se evaluó la carga inmediata de implantes roscados con una restauración provisional de resina acrílica reforzada con metal en la cirugía de la fase 1 en 40 pacientes consecutivos. Se colocaron un total de 192 implantes en pacientes edéntulos o parcialmente edéntulos seleccionados mediante la técnica de sincristalización.

 

 

Una vez soldada la barra de titanio a los pilares por vía intraoral, se aplicó opaco, se repuso la restauración provisional y se atornilló el mismo día. Además, se analizó una comparación de deformaciones y distribuciones de tensión en restauraciones provisionales de resina respaldadas por implantes, reforzadas con metal y no reforzadas con metal en la mandíbula edéntula mediante un modelo tridimensional de elementos finitos (FEM).

Resultados:
Los 192 implantes cargados de forma rígida y temporizada inmediatamente se oseointegraron. Se alcanzó una tasa de éxito del implante del 100 % durante un período de 6 meses después de la colocación. Durante el tiempo de observación no se produjo ninguna fractura ni fallo del cemento de sellado para la restauración provisional. En comparación con las superestructuras acrílicas, el análisis de FEM detectó una reducción significativa de la deformación y la tensión en las restauraciones provisionales reforzadas con metal.

Conclusión:
Los resultados de este estudio indican que la técnica de sincristalización brinda una férula rígida rápida y adecuada para varios implantes cargados de inmediato. Las ventajas de la técnica son las siguientes:

 

  1. reducción del tiempo de tratamiento para la temporización inmediata en la cirugía de la fase 1;
  2. fijación e inmovilidad predecibles de los implantes en las primeras fases de la cicatrización ósea; y
  3. menos tiempo para reparar las restauraciones provisionales como resultado de una fractura nula o rara.

 

© Clin Implant Dent Relat Res 2006;8:123-134

Misch CE, Poitras Y y Dietsh F

 

La región maxilar posterior de la boca tiene una mayor capacidad de fuerza de mordida en comparación con la anterior, pero a menudo presenta la densidad ósea más deficiente. Un enfoque biomecánico, que a menudo se presenta para disminuir los factores de riesgo en regiones de alta tensión o densidad ósea deficiente, consiste en aumentar el área de superficie del implante. La mayoría de los fabricantes proporcionan implantes de longitudes variables.

 

Los injertos sinusales brindan implantes más largos; sin embargo, el análisis de elementos finitos respalda la hipótesis de que la longitud del implante es un parámetro secundario en la distribución de la tensión. Un abordaje más beneficioso, para mejorar el área de superficie del implante en las regiones posteriores, ha sido principalmente aumentar el diámetro del implante. Sin embargo, cuando se utilizan diseños y diámetros convencionales, esto solo aumenta la superficie en un 30 %, pero la capacidad de fuerza de mordida aumenta en más de un 300 % en las regiones posteriores.

 

Un cambio en el diámetro del implante y el diseño de la rosca (es decir, BioHorizons Implant System, Inc.) puede aumentar el área de superficie en más de un 300 %. En este informe clínico, se plantea una tasa de éxito quirúrgico del implante del 99,4 % en el maxilar posterior, mediante el sistema de implante basado en la calidad ósea de BioHorizons. Además, no hubo fracasos relacionados con la carga temprana ni fracasos protésicos.

 

La pérdida ósea crestal durante la carga temprana promedio fue de 0,7 mm o menos, dependiendo de un abordaje quirúrgico de una o dos etapas. El aumento del área de superficie de este diseño, junto con la rosca de carga integral de este diseño, puede ser realmente responsable de la disminución del fracaso del implante de carga temprana y también puede contribuir a una disminución de las tensiones óseas crestales, lo que puede reducir la pérdida ósea crestal.

 

© Oral Health 2000;8:7-15

B Sezer, T Gunbay, M Güngör, B Koyuncu 1, E Çömlekoğlu, C Artunç


RESUMEN

Objetivos:
El uso de implantes oseointegrados como dispositivo de anclaje endoestal a fin de proporcionar soporte para prótesis dentales es una modalidad de tratamiento fiable y ampliamente aceptada. El objetivo de este estudio fue evaluar el rendimiento clínico de los implantes Biohorizons colocados en el maxilar superior o en la mandíbula.

 

Métodos:
Ciento cincuenta y cinco pacientes consecutivos (71 varones, 84 mujeres), con edades comprendidas entre 18 y 72 años (media: 54 años) participaron en este estudio. Se colocaron 500 implantes (internos; BioHorizons, Birmingham, AL, EE. UU.). Los casos se examinaron retrospectivamente para determinar la eficiencia clínica de los implantes BioHorizons y la tasa de éxito de la prótesis retenida/soportada después de un período de 5 años. Todos los implantes se evaluaron clínica y radiográficamente cada año.

 

Resultados:
Ciento cincuenta y cinco pacientes consecutivos (71 varones, 84 mujeres), con edades comprendidas entre 18 y 72 años (media: 54 años) participaron en este estudio. Se colocaron 500 implantes (internos; BioHorizons, Birmingham, AL, EE. UU.). Los casos se examinaron retrospectivamente para determinar la eficiencia clínica de los implantes BioHorizons y la tasa de éxito de la prótesis retenida/soportada después de un período de 5 años. Todos los implantes se evaluaron clínica y radiográficamente cada año.

 

Conclusión:
Entre las limitaciones presentes en el período de observación y del número de muestras, los hallazgos actuales confirmaron tasas suficientes de éxito y supervivencia de los implantes BioHorizons colocados en la mandíbula, así como de los implantes colocados en el maxilar después de un período de 5 años. Podemos concluir que estos implantes pueden tener un rendimiento muy satisfactorio desde el punto de vista clínico.

 

© Ege University, Faculty of Dentistry, Izmir, Turquía

De Leonardis D, Pecora GE


RESUMEN
El objetivo de la presente investigación fue evaluar los resultados clínicos e histológicos de un procedimiento de aumento de seno realizado con sulfato de calcio como material de injerto. Un grupo de 12 pacientes (15 senos) conformó el grupo piloto. En función de la experiencia del grupo piloto, se modificó la técnica de aplicación de sulfato de calcio y, posteriormente, se trató a un segundo grupo de 45 pacientes (50 senos paranasales) (grupo experimental). En el grupo piloto se colocaron un total de 30 implantes (Biolock). En el grupo de prueba se colocaron un total de 100 implantes (Biolock y BioHorizons). Los datos clínicos presentados en este estudio están relacionados con el seguimiento de 1 año para ambos grupos. Las evaluaciones clínicas, incluida la evaluación de la movilidad del implante y la profundidad de la cavidad de sondaje, se registraron mensualmente tras el descubrimiento del implante hasta la colocación final de la prótesis y, posteriormente, cada 6 meses. Las radiografías se tomaron antes del aumento sinusal, cada mes hasta los 6 meses después de la operación, 9 y 12 meses después de la implantación y a intervalos anuales a partir de entonces. Un implante del grupo piloto no se integró en la segunda fase de cirugía, y un participante del grupo de prueba no pudo mantener la oseointegración después de la conexión del pilar (en la evaluación de 1 año). Según criterios definidos, la tasa de éxito global de los 130 implantes colocados 1 año después de la implantación fue del 98,5 %. La evaluación clínica y radiológica reveló que el procedimiento de aumento dio lugar a la formación de tejido nuevo en los senos paranasales. La técnica utilizada en el grupo de prueba sugirió una desaceleración en la reabsorción del material y una reducción en la contracción del injerto durante la cicatrización. Se obtuvieron biopsias óseas para realizar una evaluación histológica. La colocación de una membrana de barrera reabsorbible a la ventana de acceso redujo la invaginación de tejidos blandos a ese nivel. Los resultados de este estudio respaldan la hipótesis de que el sulfato de calcio puede ser un material adecuado para el aumento de los senos.

© Int J Oral and Maxillofac Implants. Noviembre-diciembre de 1999;14(6):869-878.

Carl E Misch, Jennifer Steigenga, Eliane Barboza, Francine Misch-Dietsh, Louis J Cianciola y Christopher Kazor


Antecedentes:
Los implantes de <10 mm de longitud en las regiones posteriores de pacientes parcialmente edéntulos tienen una tasa de fracaso mayor en muchos informes clínicos. El objetivo de este estudio de casos clínicos fue analizar la supervivencia del implante cuando se utilizó un abordaje biomecánico para disminuir la tensión en la interfaz hueso-implante.

Métodos:
Se analizó una evaluación retrospectiva de 273 pacientes con edentulación posterior parcial consecutivos tratados con 745 implantes, de 7 o 9 mm de longitud, que respaldaron 338 restauraciones durante un período de 1 a 5 años en cuatro consultorios privados. Los datos de supervivencia del implante se recopilaron en relación con la cicatrización de la fase I a la fase II, la fase II a la colocación de la prótesis y la colocación de la prótesis hasta un seguimiento de 6 años.

Un abordaje biomecánico para reducir la tensión de los implantes posteriores incluyó implantes de férula sin carga en entablillado, la restauración del paciente con una oclusión de guía canina o protegida mutuamente y la selección de un implante diseñado para aumentar la superficie de contacto hueso-implante.

Resultados: De los 745 implantes colocados, hubo 6 fracasos quirúrgicos desde la fase I hasta la fase II de cicatrización. Los 5 fracasos se produjeron con un abordaje quirúrgico monofásico (240 implantes). Hubo 2 fracasos desde la cicatrización de la fase II hasta la colocación de la prótesis. Ningún implante fracasó después de la entrega de las 338 prótesis de implante final. Se obtuvo una tasa de supervivencia del 98,9 % desde la cirugía de fase I hasta el seguimiento protésico.

Conclusiones:
Se prevé que los implantes de longitud corta se utilicen para apoyar restauraciones fijas en el edentulismo parcial posterior. Los métodos para reducir la tensión biomecánica en la interfaz hueso-implante parecen apropiados para este tratamiento.

© J Periodontol 2006; 77:1340-1347

Linkevicius T, Apse P, Grybauskas S, Puisys A


RESUMEN
Objetivo:El objetivo de este ensayo clínico fue evaluar la influencia del grosor del tejido gingival en la pérdida ósea crestal alrededor de los implantes dentales después de 1 año de seguimiento.

Materiales y métodos: Se colocaron 46 implantes (23 de prueba y 23 de control) en 19 pacientes. Los implantes de prueba se colocaron 2 mm a nivel subcrestal, mientras que los implantes de control se colocaron a nivel óseo. Antes de colocar el implante, se midió el grosor del tejido en los lugares del implante con una sonda periodontal. Tras la cicatrización, se crearon prótesis cementadas metálicas y cerámicas. Según el grosor del tejido, los implantes de prueba se dividieron en grupos A (delgado) y B (grueso). Se realizaron radiografías intraorales y se midieron los cambios óseos crestales en la colocación del implante y después de 1 año.

Resultados: La pérdida ósea media alrededor de los implantes de prueba en el grupo A (mucosa delgada) fue de 1,61 ± 0,24 mm (DE; rango: 0,9 a 3,3 mm) en la cara mesial y de 1,28 ± 0,167 mm (rango: 0,8 a 2,1 mm) en la cara distal. La pérdida ósea media en los implantes del grupo de prueba B (mucosa gruesa) fue de 0,26 ± 0,08 mm (rango: 0,2 a 0,9 mm) en la cara mesial y de 0,09 ± 0,05 mm (rango: 0,2 a 0,6 mm) en la cara distal. La pérdida ósea media alrededor de los implantes de control fue de 1,8 ± 0,164 mm (rango: 0,6 a 4,0 mm) y de 1,87 ± 0,166 mm (rango: 0,0 a 4,1 mm) en las caras mesial y distal, respectivamente. El análisis de la varianza reveló una diferencia significativa en términos de pérdida ósea entre los grupos de prueba A (delgado) y B (grueso) tanto en la cara mesial como en la distal.

Conclusión: El grosor inicial del tejido gingival en la cresta puede considerarse que tiene una influencia significativa en la estabilidad ósea marginal alrededor de los implantes. Si el grosor del tejido es de 2,0 mm o menos, puede producirse una pérdida ósea crestal de hasta 1,45 mm, a pesar de la posición supracrestal de la interfaz implante-pilar.

© Int J Oral Maxillofac Implants. Julio-agosto de 2009, 24(4): 712-9.

Linkevicius T, Apse P, Grybauskas S, Puisys A


RESUMEN
Objetivo:El objetivo de este estudio piloto fue determinar el efecto que pueden tener los tejidos mucosos finos sobre la estabilidad del hueso crestal alrededor de los implantes con cambio de plataforma.

Materiales y métodos: Se colocaron 12 implantes de 2 piezas, consistentes en 6 implantes con contacto implante-pilar de ajuste horizontal (control) y 6 implantes con cambio de plataforma (prueba) en 4 pacientes. La edad media de los pacientes era de 43 años (rango: 37 a 56 años). Se midió el grosor del tejido de la mucosa en los lugares del implante, el cual fue de 2 mm o menos. Los implantes se restauraron con 5 coronas férulas y una sola dentadura parcial fija de 3 unidades. Se obtuvieron radiografías intraorales y se midieron los cambios óseos crestales en el momento de la colocación del implante y tras 1 año de seguimiento después del tratamiento. El nivel de significación estadística se estableció en P inferior a 0,05.

Resultados: La pérdida ósea alrededor de los implantes de prueba fue de 1,81 ± 0,39 mm en la cara mesial y de 1,70 ± 0,35 mm en la cara distal. Los implantes de control superaron la reabsorción ósea marginal equivalente a 1,60 ± 0,46 mm en la cara mesial y 1,76 ± 0,45 mm en la cara distal. No se observaron diferencias estadísticamente significativas entre los implantes de control y de prueba ni a nivel mesial (F[1,10} = 0,746; P = 0,408) ni distal (F[1,10} = 0,080; P = 0,783).

Conclusión: Teniendo en cuenta las limitaciones de este estudio piloto, puede concluirse que los implantes con cambio de plataforma no preservaron mejor el hueso crestal frente a los implantes con contacto implante-pilar tradicional si, en el momento de la colocación del implante, había tejidos mucosos delgados.

© J Oral Maxillofac Surg. Septiembre de 2010; 68(9): 2272-7.

Dong-Seok Sohn, Min-Su Bae, Jeong-Uk Heo, Jun-Sub Park, Sun-Hae Yea, Georgios E Romanos


RESUMEN
Objetivo: El objetivo de este análisis retrospectivo fue informar sobre el resultado clínico de la provisionalización inmediata con implantes de diámetro estrecho de una pieza.

Materiales y métodos: Se revisaron los registros dentales de los pacientes que recibieron implantes estrechos. Se utilizaron implantes de una pieza de diámetro estrecho (3,0 mm) para respaldar las restauraciones de los incisivos laterales maxilares y mandibulares que faltaban. Todos los implantes se colocaron siguiendo un procedimiento de una etapa según el protocolo recomendado por el fabricante, con colocación inmediata o restauraciones provisionales. Tras un periodo medio de cicatrización de 3 meses en la mandíbula y 5 meses en el maxilar, se fabricaron las prótesis definitivas. Se analizó la tasa de supervivencia de los implantes y se realizó una evaluación radiográfica.

Resultados: Treinta y seis pacientes (20 hombres y 16 mujeres), de 42 a 72 años (media de edad de 53 años), fueron tratados con 62 implantes estrechos de una pieza. Se observó una tasa de éxito del 100 % durante un período de hasta 33 meses (media: 23 ± 4,3 meses). Entre ellos, 8 implantes se colocaron en la zona de incisivos laterales maxilares y 54 implantes en la zona de incisivos mandibulares. Cuarenta y cuatro implantes soportaron prótesis parciales fijas y 18 implantes soportaron coronas individuales. La mayoría de los implantes tenían 15 mm de longitud. La pérdida ósea marginal media en la visita de seguimiento a los 12 meses fue de 0,53 ± 0,37 mm (rango: 0 a 1,4 mm).

Conclusiones:Los resultados obtenidos en el análisis retrospectivo sugieren que el implante de una pieza de diámetro estrecho puede restaurar de forma previsible los incisivos laterales maxilares e incisivos mandibulares faltantes con espacios interdentales estrechos y anchos labiolinguales.

© Int J Oral Maxillofac Implants. Enero-febrero de 2011, 26(1): 163-8.

Misch CE y Degidi M

 

Antecedentes:
El interés en el concepto de carga inmediata de implantes con forma de raíz para restauraciones fijas ha aumentado en los últimos 5 años. Varios autores han informado sobre parámetros que pueden influir en los resultados, como la cantidad de implantes, la longitud del implante, la densidad ósea y los hábitos del paciente. El factor desencadenante del remodelado óseo alrededor de un implante puede deberse al trauma quirúrgico de la inserción o al entorno mecánico de tensión en la interfaz.

 

En el abordaje clásico de dos etapas, estos fueron episodios divididos, que se separaron por periodos de 3 a 6 meses. La carga inmediata reduce este intervalo de tiempo; los dos mecanismos impulsores de la reparación ósea se producen simultáneamente. Un enfoque científico para el desarrollo de la interfaz es hacer coincidir la respuesta de cicatrización ósea del trauma (hueso tejido de reparación) con la respuesta de la carga mecánica (hueso tejido reactivo), por lo que la suma de estos dos factores no da lugar a la formación de tejido fibroso ni a la movilidad clínica del implante.

 

Objetivo:
El objetivo de este artículo es revisar la justificación científica de estas afirmaciones y asociarlas a la fisiología ósea y la biomecánica ósea. Materiales y métodos: Se revisaron y resumieron los hallazgos de informes anteriores publicados en la literatura para que sean la base de un estudio prospectivo utilizando un sistema de implante basado en la calidad ósea (Maestro, BioHorizons Implant Systems, Inc., Birmingham, AL, EE. UU.).

 

Se colocó una prótesis de transición el día de la cirugía o en el plazo de 2 semanas en 30 pacientes y 31 arcos. Se utilizaron un total de 244 implantes para apoyar estas restauraciones, con un promedio de 7,8 implantes por prótesis. Después de 4 a 7 meses, se fabricaron las restauraciones finales. Un año después de la carga de la restauración final, la supervivencia del implante fue del 100 %; las 31 restauraciones también tuvieron una supervivencia del 100 % en este período de tiempo. En este informe, se presentan estos implantes y las restauraciones durante un período de 1 a 5 años, con un período medio de seguimiento de 2,6 años.

 

Resultados:
La pérdida ósea desde la inserción del implante hasta la colocación final de la prótesis fue de 0,7 mm en promedio. La pérdida ósea en el primer año tras la colocación final de la prótesis fue de 0,07 mm. Se observó un ligero aumento de la altura ósea después del primer año, pero en general no se observó aumento durante el resto del periodo de evaluación.

 

Conclusiones:
En el presente informe, no se produjo ningún fracaso del implante y los valores de pérdida ósea crestal fueron similares o inferiores a los valores informados con el abordaje condicional de dos etapas. Esto puede estar relacionado con la cantidad y la posición de los implantes, el diseño del implante o el estado superficial de la carga de este.

 

© Clin Implant Dent Relat Res 2003;5:17-28

Misch CE, Bidez M y Sharaway M


Desde hace tiempo, se sabe que la presencia de tejido fibroso reduce la supervivencia a largo plazo de un implante con forma de raíz. Las cargas excesivas en un implante oseointegrado pueden provocar la movilidad del dispositivo de soporte, y las cargas excesivas también pueden fracturar un componente o el cuerpo del implante. Aunque varias condiciones pueden causar la pérdida ósea crestal, una de ellas puede ser la sobrecarga protésica.

Las cargas excesivas sobre el hueso hacen que aumenten las condiciones de tensión. Estas microcepas en el hueso pueden afectar a la velocidad de remodelación ósea en una relación directa.

Cuando las condiciones de tensión en el hueso interfacial se encuentran en la zona de sobrecarga leve, se produce un aumento de la respuesta de remodelado óseo, lo que da lugar a una formación reactiva de hueso fibroso menos mineralizado y más débil. Las tensiones mayores pueden hacer que la tensión interfacial llegue a la zona de sobrecarga patológica y puede causar microfractura del hueso, formación de tejido fibroso o reabsorción.

Informes recientes sugieren que la velocidad de remodelado óseo junto a un implante puede utilizarse para evaluar condiciones biomecánicas y su influencia en la interfaz implante-hueso. Estos incluyen una serie de factores, como las condiciones de carga, las condiciones de la superficie corporal del implante y el diseño del implante. Para una condición de carga determinada, el diseño del implante es uno de los factores principales que determinan la tensión resultante en la interfaz.

Se estableció un objetivo predeterminado de bioingeniería de un implante dental para cargar el hueso en la interfaz con una relación de tensión/deformación predeterminada, con el fin de mantener el hueso lamelar en la interfaz. Se presenta un caso clínico de 2 implantes biodiseñados cargados en el plazo de 1 año, que demostraron que el hueso era sobre todo de estructura lamelar, la tasa de recambio óseo era inferior a 5 micras/día y era la misma que el hueso alejado de la interfaz.

Estos hallazgos corroboran aquellos observados en un estudio previo con animales, en el cual se informó el mismo diseño de implante. Aunque la cantidad de implantes evaluados en estos dos informes es mínima, respaldan un resultado histológico predeterminado.

© J Periodontol 2001;72:1276-1286